Yoga

Conceptos erróneos acerca del yoga

Algunas veces, conversando con personas que no han practicado nunca el yoga, o que una vez lo probaron y no les gustó, me ha sorprendido los motivos por los cuáles creen que no lo pueden practicar o piensan que no está hecho para ellos y la mayoría de veces se debe a prejuicios acerca de esta práctica por desconocimiento o por qué solo nos quedamos con una primera mala experiencia. Por ello me ha parecido interesante hacer una pequeña lista sobre las más comunes:

1. El yoga sólo lo puede practicar gente muy flexible.

Falso. De hecho, si eres poco flexible te va a ir genial para ir adquiriendo más flexibilidad con el tiempo. No hace falta ser un experto contorsionista para empezar a practicarlo y no se trata de conseguir hacer la postura digna de un actor de Circo du Soleil, en plan tocarte los talones con la frente en la postura del puente.

giph flexibilidad

Cada persona esta en su camino y lo importante es la dirección que le das a la postura, que estés trabajando los músculos correctos sin lesionarte.

2. El yoga es estático, no se hace ejercicio y es aburrido.

Muchas personas creen que el yoga es un ejercicio muy suave en el cuál no se fortalece el cuerpo. Hay distintos tipos de yoga, y si bien es verdad que algunos de ellos son muy estáticos porqué su objetivo es trabajar la relajación del sistema nervioso, hay otros tipos de yoga muy exigentes fisicamente como por ejemplo, el Ashtanga Yoga. En Ashtanga es muy normal que al practicarlo termines la sesión empapado en sudor debido al esfuerzo de sus posturas e incluso a veces hay que hacer pequeños descansos porqué se acelera el pulso y la respiración por el esfuerzo que requiere. La gente que suele practicar este yoga con regularidad consiguen fortalecer sus músculos y tonificarlos.

3. Si tengo una lesión no puedo hacer yoga.

Es cierto que algunas posturas las tendrás que evitar, por ejemplo, si tienes una lesión en la zona lumbar no sería recomendable hacer el puente tal cuál, pero si puedes hacer otras posturas más sencillas que vayan fortaleciendo poco a poco la musculatura alrededor de tu columna, como por ejemplo la postura ananda balasana (postura del niño feliz),   para ir consiguiendo con suavidad y practica un mayor bienestar y que la lesión no sea tan dolorosa. Se trata de escuchar a tu cuerpo y ayudarle mediante el ejercicio correcto. Puedes utilizar objetos para ayudarte en la practica y hacerla más cómoda. De todas formas, antes de hacer nada, consulta con tu médico ya que cada lesión es distinta y el te podrá aconsejar.

4. Con practicar yoga un día a la semana es suficiente.

Siempre es mejor hacer un día a la semana en el centro de yoga que nada, pero si quieres ver resultados, cómo la mayoría de cosas en esta vida, requiere práctica, práctica y práctica. Puedes empezar con hacer un día a la semana y poco a poco ir aumentado a dos días a la semana, tres días a la semana,  luego empezar practicarlo en días alternos, y con suerte practicarlo cinco o seis días a la semana.

Pensarás que no tiendes tanto tiempo para dedicarlo a esto, pero es cuestión de organización. Quizá no puedes hacer una hora y media cada día pero sí puedes hacer media hora al levantarte por la mañana y de esta forma empiezas el día cuidándote y luego estás listo para empezar el día con energía y concentración. O puedes hacer 20 minutos por la tarde al llegar a casa y de esta forma relajarte después de un día ajetreado. Considéralo una forma de dedicar tiempo a cuidarte.

giph perro haciendo yoga

 

5. El yoga solo consiste en hacer posturas complicadas.

Las asanas, o posturas, son solo una parte del yoga. Con ellas se busca conectar la respiración, con el movimiento del cuerpo y concentrar la mente en el aquí y el ahora.  Tener un cuerpo sano y en forma va a facilitar que estemos cómodos a la hora de meditar y podamos aquietar más fácilmente la mente. En el libro «Los yogasutras de Patanjali» podemos leer en el aforismo 2.29 lo siguiente: «Las restricciones, las prescripciones, las posturas, el control de la respiración, la retirada de los sentidos, la concentración, la meditación y la contemplación constituyen los ocho elementos del yoga.»

Es decir que también estamos haciendo yoga cuando meditamos, cuando concentramos nuestra mente, o cuando hacemos práctica de control de respiración, por ejemplo. Hablaré en detalle de los ocho elementos del yoga en otro post.

gif meditación

En fin, no todo es lo que parece a simple vista, y a veces nos llevamos una percepción equivocada de las cosas. Nos vemos en la próximo post. Saludos y feliz semana!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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