mujer en montañas
Bienestar

Practicar el desapego.

¿Qué es el desapego?

«El desapego, también expresado como «No-apego», es el estado en el que una persona suprime su lazo de unión al deseo por las cosas, personas u objetos existentes. El desapego como liberación del deseo y en consecuencia del sufrimiento que éste provoca es un principio fundamental para el budismo, hinduismo, jainismo, taoísmo y bahaismo.» fuente: Wikipedia.

Desde hace un tiempo intento dedicar un día a la semana al desapego y la verdad es que me sienta fenomenal: me hace sentir más ligera. Lo que hago es empezar el día con una meditación de unos 20 minutos, e intento darme cuenta de pensamientos, sensaciones o patrones mentales que se repiten y que quizás no me aporten nada bueno, o no me ayudan en mi camino personal.

Después, durante el día, sigo observando patrones, rutinas o objetos que, lo mismo que antes, ya no me aportan nada, o me suponen un gasto energético excesivo. Por ejemplo: tener el hábito de ver la tele cada noche antes de acostarme. Me di cuenta que lo hacía por rutina, pero no me aportaba nada. Así que lo cambié por leer un libro, o escuchar un podcast acerca de algún tema interesante. Y así, voy modificando rutinas o pensamientos, por otros que se adecuen más a mis valores o metas.

Antecedentes

La idea de dedicar un día a la semana al desapego la cogí del libro: «las siete leyes espirituales del yoga» de Deepak Chopra y David Simon, dónde explican cómo dedicar cada día de la semana a una de estas leyes.  Os dejo aquí el link sobre la entrada que hice «5 libros sobre espiritualidad» en la cuál explicaba un breve resumen sobre este libro.

En la sexta ley, que es la Ley del Desapego, los autores explican que a veces para conseguir lo que buscamos, aunque parezca una contrariedad, debemos dejarlo ir en vez de aferrarnos a ello con desesperación como si nos  fuera la vida en ello.

En concreto, nos hablan de tener desapego a los resultados, ya que si nos enfocamos en un resultado, nos sentimos inseguros y dependientes de algo extremo a nosotros, lo cual tampoco podemos controlar al 100%.

Aconsejan que nos dejemos llevar por el momento presente y ponen el ejemplo de la práctica del yoga. Si nos obsesionamos en conseguir hacer una determinada postura de forma perfecta y sólo nos enfocamos en el resultado, entonces no estaremos aprovechando los beneficios de la practica porqué nos sentiremos frustrados si no conseguimos el resultado perfecto. En cambio, si nos centramos en la práctica misma, a lo mejor no hacemos una postura perfecta y complicada, pero estamos progresando y vivimos el momento presente.  De este modo, aceptamos lo que es y eso hace que nos sintamos más libres y alineados con nosotros mimos.

Desapego

Y eso se aplica a casi todo!  Si, por ejemplo, cuando estamos trabajando, sólo nos enfocamos en la aprobación de los demás o en el sueldo que nos van a a pagar y descuidamos vivir el presente, sólo nos sentiremos bien en el momento de la paga o cuando nos halaguen, el resto del tiempo no lo disfrutaremos.

«Cuando dejo ir lo que soy, me convierto en lo que puedo ser. Cuando dejo ir lo que tengo, recibo lo que necesito.» Lao Tse.

Cómo sabemos si estamos sufriendo por apego:

Podemos empezar por dedicar un tiempo a pensar si nos pasan algunas de estás cosas:

  • Si estamos posponiendo el sentirnos completos o felices a conseguir un resultado concreto en el futuro (logros, riquezas, tener pareja, estatus social).
  • Si nos sentimos aferrados a cosas, rutinas o personas y pensamos que no podemos vivir sin ellos.
  • Si hacemos rutinas que son perjudiciales para nosotros, pero no podemos dejar de hacerlas.
  • Si creemos que para ser felices debemos ir acumulando la cantidad de algunas cosas: (más logros, más dinero, , más joyas, y cualquier cosa que puede seguir aumentando infinitamente).

Si detectamos patrones de este tipo nos daremos cuenta de que en el fondo nos hacen sufrir, quizá nos den una sensación de plenitud o placer a corto plazo, pero siempre se pueden esfumar y entonces nos volvemos a sentir mal otra vez.

Por eso, la próxima vez que te sorprendas a ti mismo aferrándote a algo para ser feliz, o sientas ansiedad por no tener los resultados que esperabas: piensa que lo que cuenta es la intención y que tu vales mucho tal cual eres ahora mismo, no lo olvides!

Hasta aquí la entrada de hoy, espero que te haya gustado y lo pruebes.

Saludos y feliz semana 😄

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