Yamas

Segundo Yama: Satya, la sinceridad.

Siguiendo con la serie de entradas dedicadas a los Yama que empecé la semana pasada escribiendo acerca del primero, que es Ahimsa, hoy le toca el turno a Satya, que significa «sinceridad».

En los Yogasutras de Patanjali, encontramos el siguiente aforismo:

2.36 «Cuando se consolida la sinceridad, fructifican las acciones»

Sinceridad significa no mentir, y eso se puede aplicar a la relación con nosotros mismos o en nuestra relación con los demás.

No estamos siendo sinceros con nosotros cuando tratamos de ser alguien distinto a nosotros mismos, a veces sin darnos cuenta porque hace tiempo que nos acostumbramos a imitar a otros, o hace tanto tiempo que nos pusimos una máscara que nos identificamos con ella.

Podemos caer en el error de creer que para ser amados tenemos que tener una larga lista de éxitos personales, o tener ciertos atributos físicos o ganar mucho dinero y pensamos que cuando alcancemos todas esas cosas seremos más dignos de ser aceptados por otros o por nosotros mismos, y comenzamos a proyectar una imagen artificial de nosotros que se parezca a aquello que creemos que «debemos ser».

Mujer haciendo yoga

Photo by Eneko Uruñuela on Unsplash

Y si estamos muy obsesionados por alcanzar reconocimiento y fama podemos mentir para conseguir algunas cosas como un puesto de trabajo, títulos universitarios, o muchas otras cosas, pero todo lo que se consigue mintiendo no tiene un verdadero valor, porque lo importante de lograr objetivos es el camino, el poner nuestra intención día a día para ir aprendiendo y mejorando como personas. La fama o el reconocimiento no es el verdadero fruto. Si no estamos bien con nosotros mismos, nada va a llenar ese vacío, por más éxitos que cosechemos.

En realidad todas las personas somos dignas de ser amadas tal como somos, con nuestras virtudes y defectos. Esto no está reñido con querer mejorar, aprender y corregir ciertas conductas porque nos damos cuenta que nos traen sufrimiento innecesario.

Puede ser que nos dé miedo mirar hacia adentro y aceptarnos, pero el primer paso para ser sinceros es conocernos a nosotros mismos, es algo que debemos hacer cada uno de nosotros por nuestra cuenta, nadie más puede hacerlo. Y es normal que todos tengamos luces y sombras porque forma parte de nuestra naturaleza. Aceptar esas sombras, es el primer paso para sincerarnos.

Para empezar el camino del autoconocimiento podemos empezar por dedicarnos un tiempo para observarnos sin prejuicios, y tratar de entender porque actuamos de la forma en la que lo hacemos, qué resultados obtenemos con eso y si nos aporta verdadero bienestar. A partir de ahí, cuando seamos sinceros con nosotros mismos, podremos tomar decisiones y hacer cambios en nuestras vidas que nos proporcionen verdadero bienestar y liberarnos de la necesidad del engaño.

La meditación, las artes marciales, el mindfulness o el yoga son algunos ejemplos de prácticas que nos pueden ayudar a conectar con nuestro ser interior.

«Nuestra propia vida tiene que ser nuestro mensaje.» Thich Nhat Hanh

Te dejo el  enlace de la entrada acerca de los ocho elementos del yoga por si quieres una visión general del tema.

Hasta aquí la entrada de esta semana, la próxima semana escribiré acerca de Asteya, la honestidad. Saludos y feliz semana!💜

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