Bienestar

El zero waste mental.

Me encantan empezar a leer a menudo la expresión «zero waste«, o «residuo 0» en las redes sociales y en los blogs. Se trata de un movimiento que, como su propio nombre indica, consiste en reducir nuestros residuos a 0 y para conseguirlo se evita comprar productos que estén envueltos en plástico, o en los que se haya utilizado material contaminante para su elaboración, se intenta reutilizar los envases, elaborar nuestras propias cremas o cosméticos con materiales 100% naturales, etc.

Personalmente estoy muy lejos de conseguir el 0 waste pero estoy adoptando hábitos nuevos poco a poco para reducir cada vez más mi huella ambiental sin morir en el intento: lo explico en 5 consejos para empezar a reducir el uso de plástico y 5 consejos para reducir nuestra huella ambiental.

Ahora bien, me ha venido a la mente que a parte de los residuos materiales, los que se ven y se tocan y que ensucian el medio ambiente «físico», también existen los residuos emocionales y/o energéticos que nos envuelven en nuestro día a día y, al menos yo lo siento así, me acaban afectando a la salud si no hago mi limpieza diaria a través de la meditación y/o yoga.

Photo by Leio McLaren (@leiomclaren) on Unsplash

Con residuos emocionales y mentales, me refiero a aquellas emociones que surgen en el día a día, por la interacción con nuestro entorno y que, si no se saben gestionar adecuadamente, pueden hacer bola, como la bola de carne al masticar y que no se digiere correctamente.

Es cuando nos dejamos arrastrar por las malas noticias, las quejas que oímos en algunos sitios, por el comportamiento de otras personas que dejamos que nos afecte, o simplemente somos nosotros que vamos dejando que la mente vaya creando sus propios residuos y los vamos metiendo en una mochila que cada vez va pesando más. Hasta que descansamos, dormimos o hacemos algo para hacer limpieza y nos sentimos mejor.

Una mochila sobrecargada por demasiado tiempo nos supone un extra de energía que tenemos que malgastar y con el paso del tiempo, podemos terminar exhaustos y nuestro organismo puede perder el equilibrio y derivar en alguna enfermedad.

Evidentemente es imposible estar el 100% de nuestro tiempo positivos, tranquilos y felices porque la vida nos trae circunstancias que no son siempre favorables, pero sí que podemos evitar añadir sufrimiento innecesario creado por la imaginación o parloteo incesante de nuestra mente.

Tips para hacer limpieza mental y/o emocional que me han servido:

  • Tratar de tener una rutina de sueño saludable.
  • Meditar.
  • Dedicar un tiempo diario a observarme, identificar mis emociones sin juzgarlas y entenderlas.
  • Practicar alguna actividad que me ayude a cesar el parloteo mental y que me guste: yoga, pintar, bailar, pasear por el bosque, etc.
  • Identificar qué emociones son mías y cuáles he cogido prestadas de otros (emociones contagiadas).
  • Observar si tengo alguna emoción estancada, si siempre estoy con la misma emoción puede haber alguna herida sin cerrar o necesito hacer cambios en la vida para seguir avanzando y esta emoción sirve para avisarme.
  • No reprimir emociones o bloquearlas, dejar que fluyan de forma natural y hagan su proceso (por ejemplo en etapas de duelos por alguna pérdida importante en la vida).
  • Evitar o reducir las actividades que siento que me generan ruido mental como puede ser: participar en cotilleos, consumir telebasura o dejarme llevar por las rumiaciones mentales incesantes.
  • Pasar algún tiempo en silencio para descansar la mente.

Supongo que la lista puede ser bastante amplia y que cada persona somos un mundo, pero para mi lo más importante ha sido darme cuenta de la necesidad de hacer limpieza mental como hábito para mejorar la salud en general y poder disfrutar de una mejor calidad de vida.

Si quieres compartir tus trucos para hacer tu «limpieza mental» lo puedes dejar en los comentarios abajo 💜

Namasté 🙏

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2 Comentarios

  • Gines

    Genial entrada Paula.Por el momento no me he animado todavía con el yoga, aunque leyendo tu blog, me estoy dando cuenta que me estoy perdiendo algo grande. Me ha encantado, eso si, porque son perfectamente aplicables tus sugerencias para una “limpieza mental”. Gracias y sigue así por estos enfoques tan interesantes incluso para los profanos del Yoga.
    Gines
    https://menossmaslifesqueezers.blog/

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